Tercera Vía
] Ernesto Rivera Rodríguez.

Abelina pensó que la alcaldía de Acapulco le había caído «como anillo al dedo», pero la realidad es que tiene la «soga al cuello». Su enfrentamiento con la prensa a sido la gota que derrama el vaso de su incompetencia.

Gritar tras el cubrebocas «Tomen la nota ahí»!!! escudándose en el pueblo, al que periodistas de por medio, preguntó, cómo Herodes al populacho, «Qué opinan de la prensa»!!! Zazzz. Cómo si el pueblo leyera periódicos…ni los que encuentran al desenvoler la verdura.

La inseguridad galopante en esta semana que termina, el haber asegurado que el asesinato del conductor de un urbano en plena Costera, frente a la Gran Plaza, «era un asunto de camioneros» y ella No tenía que ver nada en temas de esa naturaleza demuestran su falta total de sentido común, que como alcaldesa debe hacer frente y no esconder como las avestruz y mucho menos «espetar» a los medios del ruido que hacen por ello, y todavía poner a Cancún como ejemplo del silencio que guarda la prensa sobre asuntos de violencia para proteger al turismo. Además con ello demuestra su falta de información. Las planas y columnas de los medios impresos y digitales de Cancún muestran claramente la situación de violencia que vive ese destino turístico del Caribe mexicano.

Abelina durante cerca de 20 años a usado a la prensa para divulgar su oficio de gestoría…desde su primera función pública como regidora en el trienio del contador Zeferino Torreblanca Galindo, quién fue su impulsor, posteriormente como diputada local, tenía y llamaba a la prensa, así como diputada federal, la prensa le proporcionaba espacios, en todos los medios habidos y por haber.

Hoy que está del otro lado de «la barra» a sacado las uñas, su soberbia incapaz de iniciar su administración sin hecharle la culpa al pasado, igualito que su jefe político e inquilino del Palacio Nacional.

Al no mentir, no engañar y no robar que está muy lejos de ser real, debe aumentarse el No ser incompetente, arrogante, soberbio, respetar a los medios y ponerse en serio a trabajar que esta ciudad y municipio requiere de mucha fuerza, los votos aquí ya no funcionan, cómo se advierte tampoco hasta hoy la cacareada 4t… así con minúsculas.

Abelina cuenta además con un inútil equipo de comunicación social, al frente del cual está un joven de nombre Octavio León, un total bisoño que cualquier reportero que escucho los reclamos de su jefa, le dan las buenas y las malas…

La ciudad literalmente está divida en mil pedazos en sus calles y avenidas, destrozadas por obras y colapsadas por la enorme cantidad de lluvia que cayó en los últimos días, con una sociedad enardecida, enojada y hasta encabronada por la falta de servicios, que es hasta ocioso mencionarlos.

No sabemos si el Marino Paracaidista que le «cayó del cielo» vaya a resolver un poco los problemas de la policía vial… que No de la violencia,  esperemos que así sea, en tanto, la alcaldesa Abelina sigue propagando al que la quiera escuchar que los medios son los responsables de la mala imagen que el turismo percibe de este maravilloso destino turístico que hoy se encuentra en manos de gente que antes estuvo enfrente de la barra.