Por: El Justiciero
ENFOQUEPOLITICO

ACAPULCO,  Gro., a 19 de abril del 2021.
Los políticos «en su mayoría son corruptos y gente mala que está ligada a grupos delincuenciales».
Con el rostro que denota decepción y coraje fue manifestado lo anterior por un extrabajador del Centro de Reinserción Social de Acapulco, quién agregó que tuvo que renunciar a su trabajo por no tener que recibir órdenes que van en contra del reglamento penitenciario.
Añadió el ex-custodio, que en su paso por ese empleo en el que duró poco más de siete años, pudo darse cuenta que unamujer que en ese tiempo laboraba en el ayuntamiento de Acapulco y que ahora sabe responde al nombre de Erika Lhurs Cortes, actualmente directora de Comunicación Social del gobierno del estado que encabeza Héctor Astudillo, frecuentemente visitaba ese centro penitenciario para entrevistarse con personas que tenían «privilegios» otorgados por el Director del Cereso de Acapulco, Carlos Coronel Avitia, misma que participaba en las fiestas y peleas de gallos donde corría alcohol sin límites y demás «provisiones» propias de esas diversiones entre algunos internos.
«A mí me ordenaba que permitiera el paso a las personas que acudían a esas fiestas, aún violando el reglamento de dicho centro de reclusión, ya que no eran revisados ni a la entrada, ni a la salida» aseguró el declarante, que se sorprende que las mismas personas que veía en el Cereso coludidas con criminales ahora tienen puestos donde aparentan ser buenas personas y otros hasta gobernadores quieren ser.
Cabe destacar que pruebas de su testimonio deben obrar en poder de los archivos criminalísticos del Cereso, donde todo mundo sabía cómo imperaban las reglas internas y quienes ejercían el control para el acceso de  pistolas de diferentes calibres y otros comodidades como televisiones y pantallas, aparatos de sonido, teléfonos celulares, ventiladores, reproductores de dvd, una consolas de juegos PlayStation, cafeteras, extractores de jugos, máquinas de videojuegos y hasta tragamonedas, además de gallos de pelea, pavorreales,  gallinas y guajolotes, tal como informó Arturo Martínez Núñez el entonces vocero del ex gobernador Ángel Aguirre, Arturo Martínez Núñez, tras la primera limpia que hicieran en el Cereso de Acapulco en noviembre del 2011, .
El ex custodio destacó que la funcionaria municipal de ese tiempo del trienio Añorvista de Manuel Añorve Baños, quien hoy actualmente es Senador de Guerrero en el Senado de la República, y que se desempeñaba como director titular de la Sedesol municipal de Acapulco, luego de permanecer en tal «reventón» pudo darse cuenta que salía con una sonrisa en el rostro toda vez que había recibido como regalo por su visita una «maleta» que lucía alegremente, la cual debería ser para el entonces presidente municipal para continuar con la protección concedida a esos delincuentes desde el poder municipal para que sus operadores pudieran seguir operando libremente en la ciudad sin ser molestados.
Entre otros de los políticos que se dió cuenta que asistían para entrevistarse con quién «controlaba» el Centro de Reclusión es nada menos que el ahora candidato del partido de Morena a la gubernatura del estado, Félix Salgado Macedonio, el llamado «Toro Sin Tuercas», quien acudía, aunque no de manera constante al penal de Acapulco, acompañando al quién fuera secretario de Salud Municipal, doctor Eger Gálvez Pineda en el trienio del alcalde perredista Evodio Velázquez.
Estás visitas del Salgado Macedonio, que en esas fechas era cantante y dueños del periodico La Jornada de Guerrero, las hacía para visitar a su cuñado José de Jesús Gálvez Pineda, de apodo «El Güero», quién se encontraba enfrentando un proceso penal por el delito de secuestro, el cual era hermano del ex-secretario se Salud Municipal, Eger Gálvez Pineda y miembro de la banda de secuestradores de Los Kahoris.
Gracias a la cercanía que tenía este ex-custodio del penal de Acapulco, pudo saber por boca del propio ex-inculpado apodado «El Güero» que Félix Salgado (su cuñado) lo estaba apoyando económicamente para poder tener privilegios en el penal de Las Cruces donde estaba recluido, no obstante que la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) lo había condenado a la pena máxima de 60 años, según obra en Causa Penal 159/2013-1 del Juzgado Sexto Penal,  por la que se le giró orden de aprehensión por el secuestro y homicidio de Bryan Moisés Dorantes Rodríguez, por quien pidieron 600 mil pesos pero sólo se pagaron 120 mil. y 4 días después el joven fue hallado muerto en la colonia Las Cruces.
Después de entregar el dinero al encargado del Reclusión de apodo «El Tony», José Antonio Balfi,  que era el encargado de hacer circular la droga y extorsionaba a los reclusos, junto con Juan Linares «el Juanito», en el interior del penal, Félix Salgado le prometió a su cuñado que él se iba a encargar de sacarlo de ese lugar, ya que tenía contactos y dinero suficiente, pese a que el delito que enfrentaba era grave, ya que estaba señalado como jefe de la peligrosa banda de secuestradores del Tec de Acapulco denominada «Banda de los Kaory» que se dedicaba a privar de su libertad a sus compañeros estudiantes de colegios particulares a los que asesinaban después de cobrar el rescate solicitado, y pese a esos señalamientos el cuñado de Félix Salgado Macedonio apodado «El Güero» fue dejado en libertad, no sin antes entregar al juez que llevaba la causa penal la cantidad de un millón de pesos.

El cuñado de Félix Salgado Macedonio coyó preso en el mes de enero del 2013, cuando se logró la detención de Lesli Cahori Jiménez García, «la Cahori»; Julio Alexis Monzalvo Jaramillo, «el Lalas»; Luis Gerardo Gálvez Orihuela, «el Güero Militar»; José Roberto Juárez Del Carmen, «la Cuija» o «el Zapato»; Luis Enrique Abaunza Salazar, «el Cuajo»; Zeth Jaramillo Romero, «el Zetin»; José Roberto Juárez del Carmen, «el Chiche»; Josué Méndez Orozco, «el Tio»; Marco Antonio de la Sancha Orihuela, «Marco»; Jesús García Ramírez, José de Jesús Gálvez Pineda «el Güero» y Marcos Ernesto Mendoza Sales, todos integrantes de la organización delictiva autodenominada ‘Los Cahori’. cuyo modus operandi consistía en elegir a alguno de sus compañeros, lo invitaban a salir, lo llevaban a una casa de seguridad y ahí lo secuestraban. Luego de obtener el rescate lo ahorcaban con un cable de luz y lo descuartizaban con un hacha. Los tiraban sus restos en algún lugar y solían ir a los funerales de sus víctimas para dar el pésame a las familias.

Finalmente destacó el ya retirado vigilante de los reclusos que es por eso que no piensa emitir voto alguno en estos próximos comicios electorales, ya que aparte de estar ligados, en su mayoría a grupos delincuenciales, hacen promesas que cuando llegan al poder no cumplen, haciendo hincapié que aún cuando Mario Moreno Arcos le cae bien y habla de hacer beneficios al estado de Guerrero en caso de ganar en las urnas para ser gobernador del estado «no creo que cumpla, porque todos son iguales», por eso hay que denunciarlos, concluyó, porque este tipo de criminales que estan en el poder estatal, federal y ahora quieren gobernar Guerrero, no deben estar libres sino presos…