LOS ÁNGELES. * 21 de septiembre de 2021.
) AP.
Una placa y una palmera no eran suficientes para marcar la preeminencia y pavoneo de Burt Reynolds. Es por eso que un busto de bronce con bigote, por supuesto, y sombrero de vaquero fue develado el lunes, tres años después de su muerte.

”¿Alguien más quiere tocarlo?”, preguntó Loni Anderson, esposa de Reynolds de 1988 a 1994, a la pequeña multitud que se congregó alrededor de la escultura tras la inauguración en el cementerio Hollywood Forever en Los Ángeles.

“¡Sí, está hecho para que lo toquen!”, agregó Caroline P.M. Jones, la artista que hizo la obra.

Anderson y su hijo con Reynolds, Quinton, eligieron el lugar donde reposan los restos incinerados del actor desde febrero, porque estaba junto a una palmera y agua que evocaban su Florida natal. Una simple placa con su nombre marcaba el lugar.

Pero el copropietario de Hollywood Forever, Tyler Cassity, les dijo que los muchos visitantes de su tumba agradecerían algún monumento, algo para mirar, tocar, para tomar fotos. Entonces encargaron el busto.

“Es absolutamente hermoso, es exactamente lo que ambos imaginamos”, dijo Quinton Reynolds a The Associated Press después de una breve ceremonia privada en la que varias decenas de personas cercanas a Reynolds se reunieron para celebrar la ocasión.

Entre los invitados estaban las actrices Stefanie Powers y Ruta Lee.

La mayoría se congregó alrededor del busto para verlo de cerca y tomar fotos antes de dirigirse a la proyección de un nuevo documental, “I Am Burt Reynolds”, para una audiencia mucho mayor en un área cercana del cementerio.

Si bien el sombrero de vaquero del busto sugiere un Reynolds de la década de 1970, está diseñado para parecerse a una versión más atemporal.

Conocido por su bigote, su risa altanera y su pavoneo, Reynolds llegó a ser una de las estrellas más grandes de Hollywood y uno de los mayores símbolos sexuales del mundo en los años 70 y 80. Protagonizó películas que incluyen “Deliverance” (“Amarga pesadilla”), “Gator” (“Gator el implacable”) y “Boogie Nights” (“Boogie Nights: juegos de placer”), por la que fue nominado a un Oscar.

Murió el 6 de septiembre de 2018, a los 82 años, en un hospital en Júpiter, Florida, y fue cremado a los pocos días. No está claro por qué tomó hasta principios de este año trasladar sus cenizas al cementerio de Hollywood; su familia ha optado por mantener los detalles en privado, pero la pandemia contribuyó a las demoras.

Anderson y Quinton Reynolds hablaron juntos en la ceremonia del lunes por la noche.

Ella comenzó por reconocer que, a los ojos de muchos, no era la persona más propensa a recordar públicamente a Reynolds dada la relación a veces inestable de la que reportaban los tabloides.