] LONDRES. * 27 de mayo de 2021.
) Efe.

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), es catalogado en el extranjero como parte de los líderes populistas de América Latina. Sin embargo, el diario The Economist ha puesto hincapié en que, aunque los liberales “condenan furiosamente la erosión de las normas democráticas” con Viktor Orban de Hungría, Narendra Modi de India y Jair Bolsonaro de Brasil, apenas parecen notar a López Obrador, “el falso mesías de México”.

En un editorial del medio titulado “Los votantes deberían frenar al presidente hambriento de poder en México”, The Economist aseguró, aunque AMLO carece de algunos vicios de otros líderes, el tabasqueño habría demostrado que “es un peligro para la democracia mexicana”.

Desde que estaba en campaña, López Obrador desarrolló un discurso con dos antagonistas: “el pueblo”, es decir, quienes lo apoyan y “la élite”, a quienes denuncia como delincuentes y traidores que culpa por los problemas del país. Desde ahí, contantemente se mueve bajo el argumento de que “está construyendo una democracia más auténtica”.

Sin embargo, “es una criatura extraña”, pues suele llamar al voto público para resolver problemas “como truco para recordar a los votantes las deficiencias de regímenes anteriores, es ingenioso. También es una burla del estado de derecho”, recalcó el medio.

Es entonces cuando las elecciones del 6 de junio cobran relevancia. El gobierno de López Obrador terminará en 2024, y está en juego la legislatura nacional, incluyendo gobernaciones, asambleas estatales y puestos locales.

“Los votantes tienen la oportunidad de frenar al presidente rechazando a su partido, Morena”, se lee en el editorial, pero hasta la fecha no se sabe si los mexicanos optarán por esa opción. El ejecutivo aun tiene una aprobación del 61%, mientras “los partidos de oposición no han podido ofrecer una alternativa coherente” y “cuantas más palancas controle, más lejos podrá seguir López Obrador su plan para transformar a México”.

The Economist reconoció que el mandato del tabasqueño es del todo oscuro. Tal vez, el principal problema que sufre el presidente es “necrofilia ideológica”, es decir, “un amor por las ideas que han sido probadas y han demostrado que no funcionan”.

Así, México ha visto al presidente prohibir la inversión privada en los hidrocarburos, gastar 7,000 millones en ferrocarriles, preocuparse por la reglas y licitaciones de contratos y alistar al ejército para construir su ferrocarril, administrar puertos y combatir el crimen.

Este tipo de acciones podrían tener un resultado catastrófico, especialmente al hablar de “invitar a los hombres con armas a manejar enormes sumas de dinero público con escasa supervisión”. Pero eso parece ser poco relevante para el mandatario, ya que “López Obrador es conocido por no escuchar los consejos. Su eslogan en las reuniones del gabinete es: ‘¡Cállate!’”, escribió.

El desdén del presidente por la experiencia, señaló el diario, “ha hecho al gobierno menos competente” y ha tenido consecuencias poco favorecedoras. Entre ellas, la tala indiscriminada de árboles por agricultores que buscan ganas un poco más, una política ineficiente de “abrazos, no balazos” que no ha podido disminuir los asesinatos o la lenta respuesta a una pandemia mundial que colgó a México por meses entre los tres países con más muertes.

Desde el punto de vista del medio especializado en economía y relaciones internacionales, México “debería estar preparado para un crecimiento galopante”, pues una buena cantidad de multinacionales buscan diversificar sus suministros de China y el país “es un centro de fabricación junto a Estados Unidos”.

López Obrador y las acciones que ha emprendido hacen que los inversores estén cautelosos. “Temen la incertidumbre de gobernar por caprichos presidenciales”, señaló.

Además de todo este panorama, el presidente de México tiene prohibido reelegirse. Pero en las últimas semanas ha promovido la extensión de mandato de Arturo Zaldívar, presidente de la Suprema Corte de la Justicia de la Nación (SCJN), lo que ha generado la sospecha de que querría extender su tiempo en el poder.

The Economist recordó que México logró salir de un gobierno de un solo país en 2000 pero, aunque las instituciones mexicanas son fuertes, “pueden ceder ante el asalto sostenido de un fanático con apoyo popular”.

Finalmente, el diario hizo una dura recomendación a los mexicanos. “Dado el riesgo, los votantes del 6 de junio deben apoyar al partido de oposición que esté en mejor posición para ganar, dondequiera que vivan. Los partidos de la oposición deberían trabajar juntos para frenar al presidente”.